De Enciclopedias y Nuevas Tecnologías


Por Antonio Delgado el 11 de enero de 2004 - 5:59 am

En su afán de seguir manteniendo sus tiradas en papel, El Mundo y El País, se han puesto a vender Enciclopedias. En concreto, El Mundo, vende la Enciclopedia Espasa, y para incentivar las ventas de la colección le han pedido a contertulios, literatos e intelectuales que escriban un artículo sobre la Enciclopedias como fuentes del saber humano.
Uno de los que ha escrito su opinión es el editor y ex-director editorial del área de Referencia de Espasa Calpe, Juan Ignacio Alonso, quién en un artículo titulado “Enciclopedias y nueva tecnología” (versión de pago), habla de los fiascos que han representado proyectos editoriales en Internet, como la enciclopedia Britanica y el auge que hubo con las enciclopedias en formato CD-ROM, según el autor de pésima calidad. ¿Se referirá a la Encarta?


bq. (..)¿Quién querrá poseer una pesada enciclopedia de mútiples y engorrosos volúmnes, que ocupa metros de estantería acumulando polvo y que se puede deteriorar, pudiendo tener lo mismo en aséptico disco de pocas pulgadas de diámetro que se guarda en un bolsillo?.

Pues bién, los hechos son obstinados y, en un periodio de tiempo extraordinariamente corto, destrozaron los pronósticos. La comercialización de las enciclopedias en formato CD-Rom resultó un verdadero fiasco. Pero áun quedaba la baza principal: Internet. La primera de las grandes enciclopedias mundiales fue la Britannica. La experiencia fue demodelora. Su presencia en la Red no tuvo apenas repercusiones comerciales, con la excepción eso sí, de perjudicar notablemente las ventas de su obra impresa. Los augures habían cometido, una vez más, un error de bulto: confundir el medio con el mensaje.
Si bien es cierto que la Enciclopedia Britannica, cambió su estrategia en Internet, convirtiendo la mayor parte del sitio al pago y en una tienda online de sus productos editoriales en papel. En este mundo de la información digital, ¿Qué ocurre si miles de personas en un proceso de discusión permanente en cada entrada hace un producto de mejor calidad, actualizada en tiempo real y que sea de acceso gratuito en la red? Que te quedas sin negocio.
Esto es lo que puede ocurrir si proyectos nacidos bajo licencias GNU, como la célebre Wikipedia, se van consolidando con el tiempo. Actualmente la versión global de Wikipedia contiene 192.000 entradas, mientras que la versión en castellano sólo tiene a día de hoy 15.000. Por su parte, la enciclopedia multimedia de Microsoft, Encarta, en su versión en castellano contiene 41.000 artículos. La Enciclopedia Espasa en su última versión, contiene 188.000 entradas.
Por otra parte, proyectos institucionales como Cervantes Digital y la Web de la Real Academia de la Lengua Española, han demostrado que Internet, como medio, es un soporte ideal para difundir contenidos literarios y enciclopedicos junto con aplicaciones online de demostrada utilidad, como el diccionario de la RAE.
Actualización 13/01/2004: Más sobre este tema en LD Enciclopedias, ¿para qué? y en Perogrullo ¿Estamos a setas, o estamos a rolex?

7 comentarios
  1. frank

    creo que todo esto deja en entredicho la objetividad de la informacion de estos periodicos, ya que esta clarisimo que mienten y lo hacen a conciencia para VENDER, lo cual es triste sabiendo la influencia que tienen dichos periodicos en la opinion nacional, ENCARTA es una maravilla, tambien hay muchas otras enciclopedias que no tienen perdida, y la web de la real academia qeu tu mencionas tambien lo consulto eventualmente y me parece una maravilla.

  2. Antonio Ortiz

    Bueno, entiendo que el texto de Juan Ignacio Alonso estaba en un claro contexto de opinión adjudicable sólo a su persona. El tinglado que monta el Mundo es para vender la enciclopedia, pero creo que no llegan a tanto como “mentir y manipular”.

  3. dobroide

    ¿Soy el único al que las enciclopedias en CD le parecen horribles (prácticas, pero horribles)? Acumular valiosos conocimientos en un soporte tan frágil y poco perdurable me resulta casi irritante. Hasta para la música buena me parece indigno.
    Por otro lado, sabemos que un libro puede durar 400 o 500 años. En cambio, ¿cuanto puede durar un CD? Y luego la cuestión psicológica de toda compra: pagar 1000 o 2000 Euros por unos cuantos trozos de plástico con un agujero. Conmigo que no cuenten.

  4. Jaime

    La verdad es que tengo el primer tomo de la enciclopedia de SALVAT y me parece una burrada lo que sostiene alguna gente que critica las ediciones en papel ,hay quien dice que google es la mejor enciclopedia que hay ,nada más lejos de la realidad, en internet hay mucha información,pero la mayoria es basura y encontrar informacion de calidad es algo que lleva mucho tiempo ,por otro lado las versiones en cd de enclopedias llegan a ser páteticas ,alguien ha visto la version multimedia de la enciclopedia brittanica? una autentica basura si se compara con su edición impresa.

  5. Curro

    Una buena enciplopedia, sea en papel, en DVD ROM o en el sistema que sea, siempre me parece una buena idea. Mis padres compraron hace mucho tiempo, en 1963, una enciclopedia que todavía conservan, y que yo me tiraba las horas muertas mirando las láminas de último tomo. Sin embargo antes de hacerme mayor ya se me quedaba antigua: Nuevos paises, datos antiguos, etc.
    Una enciclopedia en papel es imposible de actualizar sin tener una biblioteca con escalera de las de ruedas. Incluso las famosas actualizaciones de Encarta, en mi caso Encarta 2000, quedan ridículas al lado de la inmediatez de internet. Si te interesesa realmente un tema, cuando el artículo correctísimo y comprobado de la encoclopedia se te quede corto, el botón de “Continuar la búsqueda en internet” me parece tan esencial o más como que el soporte dura un número de años determinado. Lo que no va a durar esos años va a ser la actualidad del contenido, evidentemente.
    Por otro lado, yo antes tenía información en diskettes que, al empezar a fallar y quedarse pequeños, traspasé sin problemas a otro formato. Intenta hacer eso con un libro en papel, con o sin OCR. Cuando aparezca el hongo come-CDs, ya nos cambiaremos al disco duro (o lo que sea) ultraligero y de capacidad exponencialmente mayor.
    Pagar dinero por un trozo de plástico con un agujero es tan tonto como pagarlo por unos pobres árboles muertos convertidos en láminas, con tinta ensuciando su blancura. O tan inteligente, depende del contenido, si es Tamara, Mozart, Encarta, Shakespeare, o el libro de Ana Rosa.
    Mis padres compraban canciones escritas en hojas, luego discos de 45, luego musicasettes, luego CDs, luego cintas VHS, luego DVDs. Yo uso Kazaa. Que usarán mis hijos? Desde luego no creo que quieran comprar una enciclopedia con el periódico de papel, en el supuesto de que todavía se vendan en papel dentro de 25 años.

  6. Anónimo

    educcacion publica y privada

  7. Martha

    Hola.
    Bueno, creo que cada uno tiene su propio criterio. A mi siempre me ha parecido que nada puede cambiar un libro.
    Que ahora la tecnología esté de punta es otra cosa, pero las enciclopedias desde que era niña me han sido de gran ayuda y si está en internet pues, mucho mejor, la información la encuentro mucho más rapido.
    Pero no puedo comparar hacer una lectura en un libro, que en una página web.

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